25 marzo 2006

Uno más


Dicen que un día como hoy de 1980 ella ya no aguantaba más aquel dolor. Corriendo al hospital, sudorosa de dolor, el corto camino que había desde su casa se hizo el más largo de su vida. Y yo, sin saber que pasaba, seguía en mi sitio, quizás algo más inquieto de lo habitual. Pero ella sí sabía lo que iba a pasar, al menos sabía el final de la historia.

Sin apenas saber que aquello dolía tanto, llegó al hospital, y aquellas manos de manga blanca la condujeron a una sala llenas de máquinas que nunca había visto. El nerviosismo era patente en su rostro. Tras un rato en aquel sitio, y tras un "ir y venir" de personal que le animaban, la trasladaron a otra sala. El dolor ahora seguía, pero ya estaba preparada. ¿Preparada para qué? Ella lo sabía perfectamente, y eso que era su primera vez.

Para ella, en aquella nueva sala todo parecía más trascendental. Más importante. Cada poco tiempo sentía las ganas de gritar de dolor. "- Un poquito más" , decía una señora con bata blanca. " Ya te queda menos". Y ella, ya casi sin fuerzas hacía caso.

Dicen que la frase que ella escuchó poco después fue la frase que, acompañada del momento en que se pronuncia, más le tranquilizó y relajó en toda su vida.

Lo había conseguido. "Es un niño y está bien"

Dentro de media hora se cumplirá veintiseis años desde que aquel niño vino al mundo. Veintiseis años desde que mi madre me dio la vida.

Gracias de corazón.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

hey literato mu bonito mas puesto los pelos de punta.....tqm!!!!!!!!

26/3/06 16:46  

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